Introducción y Especificaciones Técnicas del ATK Dragonfly A9 Air+
En esta review del ATK Dragonfly A9 Air+, en su edición Leviatán, probamos un ratón orientado a jugadores que ofrece unas excelentes opciones de configuración de su sensor y comportamiento, muy por encima de lo que podemos encontrar en ratones convencionales.
Tiene un diseño ambidiestro simétrico, con un peso por debajo de los 50 gramos (sin contar almohadillas de teflón), y un formato compacto con un diseño que, si bien en formas no llama la atención, ese color azul con el dibujo del dragón de la versión «Leviatán» le hace destacar entre modelos convencionales.
Este ratón se basa en el sensor PAW3955 Master de PixART, un modelo que alcanza 40.000 DPI de resolución/sensibilidad de manera nativa, pero que ATK ha «overclockeado» para poder alcanzar los 50.000 DPI. Son cifras que nadie en su sano juicio usaría, pero que permiten alcanzar una mayor precisión a DPIs más bajos.
Este sensor, además, se acompaña de un chip MCU Nordic 54L15 capaz de enviar información del sensor con una frecuencia de 8.000 Hz (tasa de sondeo). Todo ello aderezado con conectividad USB-C por cable y también inalámbrica de 2,4 GHz, y un precio muy competitivo.

Características Técnicas del ATK Dragonfly A9 Air+ (Leviatan Edition)
- Diseño y dimensiones
- Dimensiones: 125 x 63.5 x 40 mm
- Peso: 47 g ± 3 g
- Forma: Simétrico
- Tamaño de mano recomendado: Manos medianas a grandes
- Estilo de agarre: Garra / palma / punta de los dedos
- Colores disponibles: Azul Leviatán Edition
- Recubrimiento: Revestimiento «nano»
- Sensor y rendimiento
- Sensor: PAW3955 Master
- Rango de DPI: 1–50000 (pasos de 1 DPI)
- Polling Rate: 8000 Hz
- MCU: Nordic 54L15
- Solución: Nordic 54 Series ApexShark MAX desarrollada por ATK
- Latencia de los botones: 0.181 ms
- Conectividad
- USB-C
- 2,4 GHz (incluye dongle GEM 8K)
- Interruptores y rueda
- Interruptores principales: ATK Swiftlight Optical (ópticos personalizados ATK)
- Rueda de desplazamiento: TTC Gold
- Batería y autonomía
- Capacidad: 300 mAh
- Duración: 300 horas a 1000 Hz
- Accesorios
- Cable USB-A a USB-C
- Dongle GEM 8K
- Distintas almohadillas de teflón
- Adhesivos de goma para mayor agarre.
- Precio:
Diseño y Conectividad
El ATK Dragonfly A9 Air+ es un ratón con forma simétrica, lo que sirve tanto para zurdos como para diestros. Tiene una línea simple, sin bordes o salientes que llamen la atención, pero es esa simplicidad la que hace que sea un modelo versátil y bastante cómodo, inspirado en modelos como los Logitech G Pro X Superlight, pero con un precio mucho más contenido.
Aunque no tiene perforaciones en la carcasa, su peso es muy contenido, quedándose por debajo de los 50 gramos a pesar de contar con batería. Este peso ligero lo hace ideal para FPS y títulos donde se requieran movimientos rápidos y ágiles. De hecho, tanto su configuración de botones como las posibilidades de personalización por software que veremos más adelante lo orientan claramente hacia este tipo de juegos.

En el caso del modelo analizado, tenemos la versión Leviatan Edition, con ese característico color azul celeste sobre el que destaca un dragón en color blanco.
El ratón tiene un tacto agradable, no resbala y el acabado es ligeramente mate. La compañía incluye unas pegatinas de goma para mejorar el agarre, pero lo cierto es que, al menos en nuestro caso, no lo vemos necesario.

Ofrece una rueda de ratón central con clic, pero sin desplazamiento lateral. Y dos botones principales para clic derecho e izquierdo. Justo delante de la rueda podemos ver un pequeño LED que indica la carga cuando lo conectamos por USB-C.
Esta zona sirve como separador para los dos botones, lo que le da mayor estabilidad. No hay movimientos del plástico y se sienten perfectamente firmes.

Bajo esta carcasa, tenemos un par de interruptores ópticos ATK Swiftlight Optical personalizados. Los clics son claramente audibles, más que en otros modelos que hemos probado recientemente, como los Endorfy LIV Plus Wireless. No son tampoco demasiado blandos, más bien todo lo contrario: con un click rígido, la pulsación es firme y requiere de algo más de fuerza que en otros ratones.
En cuanto a la rueda, tiene un desplazamiento suave, pero con pasos bien marcados con los que se consigue buena precisión sin ralentizar el movimiento demasiado. Aquí tan solo echamos de menos el desplazamiento lateral que puede dar algo más de versatilidad tanto en juegos como en otros usos.

El ATK Dragonfly A9 Air+ tiene dos botones laterales que, al igual que el resto de botones, son personalizables por software. Están situados en la zona izquierda para darle con el pulgar en el caso de ser diestros. A los kurdos no les quedará otra que usar el meñique, ya que no hay botones en el lado derecho.

Tenemos dos sistemas de conectividad; por un lado está el cable USB-C, que sirve tanto para cargar el ratón como para utilizarlo sin necesidad de gastar batería. Por otro lado, incluye conectividad de 2,4 GHz de baja latencia mediante un adaptador que la marca denomina «Gem». No tenemos conectividad Bluetooth, siendo un ratón puramente gaming para PC.

En la parte inferior tenemos un interruptor para activar o desactivar la conexión inalámbrica. Si lo ponemos en OFF, solamente podremos utilizarlo con cable.
Aquí podemos ver también el botón de DPI para cambiar entre distintas sensibilidades. Esta posición, en la parte inferior, no es nueva, pero seguimos considerándola una localización muy incómoda que no nos permite cambiar «al vuelo» entre distintos niveles de DPI. Hubiera sido una mejor opción tener un botón delante de la rueda o algo atrasado. En cualquier caso, siempre podemos asignar esta función a alguno de los botones laterales.
Comentar aquí que, como podéis ver en la foto, el ratón viene sin pads de teflón preinstalados, y tendremos que utilizar algunos de los que vienen en la caja. Si bien añadiremos peso, lo cierto es que mejora el deslizamiento, algo clave en un ratón de peso ligero.

Hay que comentar que el cable, aunque está maltratado, es muy rígido y pesado, y utilizar un ratón tan ligero con un cable tan rígido es bastante incómodo, ya que el cable mantiene su forma haciendo resistencia y entorpeciendo los movimientos. Por ello, salvo casos de necesidad (si quedamos sin batería), es recomendable usar el ratón siempre en modo inalámbrico.

Como decíamos, el ratón incluye varias pegatinas de teflón para la base. Podemos colocar las dos grandes, o colocar cuatro más pequeñas. También están disponibles los modelos más pequeños y redondos para minimizar zonas de contacto.

Funciones y Configuración del ATK Dragonfly A9 Air+
El ATK Dragonfly A9 Air+ se gestiona desde el software ATG HUB, el programa de la compañía disponible para sus periféricos.
El instalador no permite escoger el idioma, por lo que al abrirlo nos encontraremos con una interfaz en chino y algunos mensajes ilegibles (para reiniciar el PC, concretamente). Tendremos que navegar a ciegas por los menús hasta encontrar la opción para cambiar el idioma.

Tal y como era de esperar, no tiene idioma castellano entre sus opciones, pero al menos podremos ponerlo en inglés. Sin embargo, no todas las opciones y la interfaz están traducidas, por lo que seguiremos viendo mensajes en chino.


Una vez pasado este trago inicial, tendremos una interfaz sencilla donde podremos ver el ratón y algunos de sus parámetros, como modo de conexión, nivel de batería, personalización, etc.

Es al pulsar en el ratón cuando llegaremos a la «chicha» del programa. La primera sección nos permite escoger, de una manera muy visual, las funciones que hará cada tecla, desde los dos botones principales hasta la rueda, laterales e incluso el botón inferior para DPIs.

Es posible asignar todo tipo de acciones, desde cambio de perfil hasta las típicas de ratón, teclado, multimedia, etc. También incluye un sistema de macros bastante personalizable, con grabación, bucles, edición de tiempos o «delays», etc. Esas macros se pueden asignar a cualquier botón también.


De serie tenemos cuatro niveles de DPI predefinidos, con valores de 400, 800, 1600 y 3.200. Podremos crear más si lo deseamos, añadiéndolo desde el propio botón y asignando, además, un color. Se puede ajustar la sensibilidad en cada eje.

Ese color es el que mostrará un pequeño LED RGB que se encuentra en la parte inferior para poder saber en qué modo estamos. Ya que vamos a tener que dar la vuelta al ratón, al menos podremos conocer de manera más sencilla qué sensibilidad estamos configurando.

El software incluye una calculadora de autonomía según el modo que utilicemos de sensor y de tasa de sondeo. De serie, viene con 1.000 Hz, pero este ratón soporta, tanto por cable como de manera inalámbrica, hasta 8.000 Hz (la frecuencia con la que el ratón envía su posición al PC, 8.000 veces por segundo en este caso y un mayor consumo de CPU).
Además, es posible cambiar el «sampling rate» entre el modo básico, modo competitivo o competitivo MAX. Esto cambia la frecuencia de escaneo interna del sensor, haciendo que aumente el máximo de FPS, consiguiendo una mayor velocidad de respuesta a costa de perder cierto filtrado. En el modo máximo se superan los 20.000 FPS.

Esto, si bien nos da más precisión, hace que el consumo de batería se dispare, y podría hacer que aparecieran pequeños temblores debido a la detección de pequeñas imperfecciones en la superficie de uso o alfombrilla.
Para un uso normal, podemos mantener el modo Básico a 1K; eso nos dará el máximo de autonomía con hasta 300 horas, mientras que para la mayoría de juegos, con el modo Competitivo y 8.000 Hz, estaremos ya muy por encima de lo que la gran mayoría de usuarios de «a pie» necesitamos, y se requiere de una CPU potente y de pantallas con cantidades considerables de Hz. En este modo tendríamos una autonomía de unas 23-29 horas según el software. En el modo MAX, la autonomía baja hasta las 19-20 horas.

En la sección de parámetros tenemos un gran número de opciones. Por ejemplo, la tecnología de sincronización de movimiento para hacer que el momento en el que el ratón toma datos de posición sea el mismo que el momento en el que el PC los solicita. Sirve para suavizar el movimiento, aunque añade cierta latencia.
Las funciones de corrección de líneas hacen que sea más sencillo dibujar líneas rectas, una función poco útil para juegos. Ripple Correction es un filtro que puede ser útil con DPIs muy altos y que corrige esos pequeños movimientos debidos a imperfecciones.
El modo de largo alcance hace que la potencia de la señal de 2,4 GHz sea más alta para conseguir mayores distancias. Si bien no es habitual separarse demasiado del PC, puede venir bien en lugares con muchas interferencias.

Tenemos también funciones para añadir un tiempo de espera entre pulsaciones para evitar pulsaciones involuntarias por vibraciones en los mecanismos de los sensores.
Un modo especialmente interesante es el de «rotación del sensor». Se trata de un ajuste con el que podemos rotar virtualmente la posición del sensor del ratón. Esto es útil para aquellos usuarios que tienden a coger el ratón con cierto ángulo. Con esta opción se puede hacer que, por ejemplo, una línea con cierto ángulo desde el eje vertical se considere realmente un movimiento vertical.
Dado que, salvo casos exagerados, este ángulo puede aparecer de manera involuntaria, el software de ATK permite hacer una calibración para ajustarlo a nuestro uso.

Hay también opciones para modificar el centro virtual del sensor, dependiendo de la manera de sujeción del ratón, o ajustar la altura de detección del ratón.

Otra función muy interesante es la de Dynamic DPI Curve, o curva de DPIs dinámica. Se trata de una tecnología que permite cambiar los DPI a tiempo real dependiendo de la velocidad de movimiento. Por ejemplo, podemos hacer que, al mover el ratón despacio, los DPI se reduzcan y nos permitan apuntar con más precisión, mientras que al aumentar la velocidad, los DPI aumenten hasta los valores normales o por encima.
A falta de botón sniper para reducir los DPI a la hora de apuntar con zoom, esta función nos ofrece algo similar, pero de manera automática. Naturalmente, requiere de ciertos ajustes para tenerlo adaptado a cada uno. De serie trae tres ajustes predefinidos, siendo el Classic o Natural los más sencillos de utilizar.
En este modo personalizado, por ejemplo, lo que haría esta gráfica es que el ratón a baja velocidad reduciría la sensibilidad un 40%, y conforme subimos, ya funcionaría normal, funcionando como una suerte de modo «sniper». Lo cierto es que da mucho margen para jugar con estos valores.

Todas estas opciones se pueden almacenar en local en distintos perfiles, además de sincronizarlas con la nube si así lo deseamos.

Sin duda, el ATK Dragonfly A9 Air+ es un ratón con un enorme potencial de configuración y adaptación al usuario.
El ATK HUB tiene una versión web, pero da errores de certificado HTTPS y no inspira demasiada confianza entrar sin esa capa de seguridad. Al igual que el software, está en chino y debemos navegar a ciegas por los menús para poder cambiarlo a inglés.

Análisis y Conclusión
El ATK Dragonfly A9 Air+ destaca por ofrecer unas especificaciones técnicas y unas opciones de personalización muy por encima de la gran mayoría de modelos «convencionales», y que normalmente solo vemos en modelos con precios bastante más altos.
Hablamos de un ratón de altas prestaciones que se puede comprar en su web oficial por menos de 68 euros.
La combinación de un diseño simétrico cómodo y con un peso que no llega a los 50 gramos lo convierte en una opción muy rápida y ágil para juegos competitivos tipo FPS. Eso sí, hay algunas decisiones mejorables, como la situación del botón DPI en la parte inferior, poco práctica, o el cable demasiado rígido y pesado como para usar con un ratón así de manera cómoda.
Hay detalles que se echan en falta si buscamos un ratón para todo, como rueda de desplazamiento lateral o botón sniper. No obstante, se entienden esas carencias en un ratón que prioriza la ligereza.
A nivel de hardware, el sensor PAW3955 Master y su MCU cumplen de sobra. La cifra de los 50.000 DPI no deja de ser un dato más de marketing que otra cosa, pero la tasa de sondeo de 8.000 Hz sí que está ahí y funciona tanto por cable como mediante el adaptador inalámbrico de 2,4 GHz. Eso sí, para aprovechar estos 8K hace falta un equipo potente y una pantalla rápida, pero para el día a día, con 1.000 Hz tenemos rendimiento de sobra y una autonomía enorme. Podemos estar semanas usándolo sin cargarlo; en los dos últimos días de uso, la batería ha bajado un 8%, y se ha utilizado más de 10 horas al día.

Donde más nos ha sorprendido es en las opciones avanzadas del sensor dentro del software. Funciones como la curva de DPI dinámica son algo muy útil a lo que se les puede sacar mucho partido, y podemos hasta personalizar el ángulo del sensor.

El software ATK HUB es uno de sus puntos más fuertes, pero también donde más trabajo hace falta para poder conquistar al público en general. Que la interfaz venga por defecto en chino, sin opción a español, y que la traducción al inglés no sea completa no ofrece una buena experiencia de usuario. Tampoco que la versión web muestre errores de certificado de seguridad HTTPS.
Aun así, estos detalles no eclipsan a todas las bondades de este ATK Dragonfly A9 Air+. Si buscas un ratón ligero para juegos competitivos con un sensor de alto rendimiento y que, además, tiene una autonomía destacable y multitud de opciones de personalización, es complicado encontrar un modelo similar a este ATK Dragonfly A9 Air+ con un precio mejor.
Por todo ello, si buscas un ratón ligero para juegos competitivos con un sensor de alto rendimiento y que, además, tiene una autonomía destacable y multitud de opciones de personalización, es complicado encontrar un modelo similar a este ATK Dragonfly A9 Air+ con un precio mejor.
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